Cartago, Entre el Volar del Polvo (trigésimo tercer dominical 2.016)

Cartago, Entre el Volar del Polvo

JORGE MONCADA ANGEL

El polvo, partículas abstractas del ambiente, diminutos símbolos de volatilidad, escurridizos síntomas de suciedad. Sí es así, ¿Por qué los cartagüeños nos acostumbramos a vivir entre el polvo?, ¿Cuál es la gracia al ver la tierra cruda?, ¿Para qué se barre y alborota más polvo?, ¿No sería más fácil, cavar la tierra qué barrerla todos los días?, ¿De dónde surgió está moda? Así cómo suena de irreal, así de incomprensible es el presente de ciudad. 

El parque de Bolívar de Cartago, es una polvareda, un terrón marrón, café, gris, es un tono soso;  una mancha barrida, pisada y compactada para seguir siendo mancha. Es una suma de desacierto el mantenimiento de las zonas verdes de la Villa de Robledo. Está labor, se entregó a las intenciones malsanas; es decir, al contrato leonino, a la renta por factura, a la maximización de  utilidades en detrimento del medio ambiente. 

Cartagüeña de Aseo Total, es la empresa encargada del “cuidado” de las zonas verdes desde la entrada en vigencia, del  PGIR ( Plan Integral de Gestión de Residuos Sólidos), plan concertado entre los actores directos y conexos del mantenimiento de la ciudad. No desglosaré el direccionamiento macro-político del órgano colegiado, pero sí, la inconveniente entrega de nuestros árboles y el negativo abanderamiento verde de una empresa con ánimo de lucro desmedido, qué por afán de bajar costos, destruye, borra, aniquila, afea, pavimenta, y vuelve polvo, las escasas zonas ambientales de esparcimiento (parques).  Además, erradica árboles, desmiembra a todo individuo arbóreo para ir deformando el concepto de arboricultura urbana, estigmatizando todo ramaje de cobertura vegetal, haciendo un cluster destructivo con los emisores de las facturas de servicios públicos: energía, aseo, agua potable y alumbrado público (Diselecsa). 

Todos sin excepción tienen al árbol y  zonas verdes cómo “enemigos del progreso”, cómo peligrosos sujetos de derecho, que frenan el desarrollo y aumentan los costos en el quehacer de la red eléctrica, acueducto, alcantarillado  y “zonas verdes” que ahora son polvaredas -agónicos parches en camuflado- condenados a ser víctimas de aplastamiento por pavimentación.  

Tengamos presente,  la innegable privatización de todo lo público, agua, saneamiento, electricidad, aseo y de todos los servicios de “bienestar social”, de lo que se deben jactar la buenas prestaciones de servicios públicos.


Pero no es así, la tercerización de las necesidades de los ciudadanos, es un monopolio empresarial, un negocio que incluye infraestructura, aquella que necesita de dinámica ejecutoria para ser de altísima rentabilidad, “confianza inversionista” por eso desbaratan coliseos, carreteras, parques y cuanto equipamiento urbano puedan intervenir. 

Nuestro hermoso parque de Bolívar de Cartago, por su densidad arbórea, es único y último parque arborizado del suroccidente colombiano.
Es digno de mejor trato, cual se debe conservar, sembrar , impulsar, cuidar, dando cabida a más árboles y prados VERDES.

Los cartagüeños en general, amamos nuestro parque de Bolívar, hemos sido testigos y actores de muchas batallas en pro de su defensa, pero su deterioro actual es sistemático e inducido y parece que el nuevo “Frente Nacional” -corrupción-  articula todas las esferas de poder o cohecha para su destrucción. 

Nuestro ecoparque, es objeto de dantescas intenciones contractuales de la corrupción. Es por eso, su actual estado, para ir socavando nuestra percepción de lo hermoso… en polvareda. 

Ayúdanos a conservar el parque de Bolívar de Cartago, no dejes que vuele, cómo vuela el “polvo”. 

Jorge Enrique Moncada Angel 
@JorgeEMoncadaA

Autor: @jorgeemoncadaa

No vivo del qué dirán, sobrevivo del No me importa. Puedo resaltar, que me gané el acto de respirar, tengo derecho adquirido a la vida. En la existencia pasada con él mismo cuerpo presente, fui joyero y diseñador de joyas. Soy ambientalista, graduado vía internet. Soy miembro del Congreso Judío Americano (aliado) por mérito propio y estudio. Enfrento el antisemitismo global