Plebiscito, Billete Chimbo (cuadragésimo tercer dominical 2.016)

Plebiscito, Billete Chimbo



El plebiscito por la paz es un billete malo (chimbo), no tiene reconcomiendo legal, parece verdadero, pero carece de autenticidad. Aunque se ganó, no tiene valides.

Hemos intentado adquirir algún derecho con el triunfo del no, pero aparecen más sapos para tragar: infernal reforma tributaria, zonas fantasmas territoriales, nuevos diálogos desobligantes, acuerdos iguales o peores; todo al tenor del antojo del perdedor.

¿Qué tipo de democracia da el triunfo al perdedor?, ¿Qué clase de democracia es ganar para perder? Colombia no es una república democrática de tres poderes: es un virreinato contra un pueblo, dividido en dos. “Divide y domina” máxima utilizada por Julio Cesar y Napoleón Bonaparte; ambos “emperadores”.

Los sapos son verrugosos, húmedos, pero la generación 2.0 vienen envueltos en “alambre de púas”. Muchos colombianos falleceremos por bronco aspiración al tratar de tragar los sapos de la infernal reforma tributaria, otros más pudientes; harán el reto de tragar el sapo alambrado. A esos!! les deseamos mucha suerte, para no claudicar en el intento.
 

¿Cómo no ser un país esquizofrénico y paranoico? Si a la corrupción la siguen alimentado con los bocados de colombianos de la clase media, con los últimos reductos de campesinos juiciosos y con las tiendas de barrio. Para darle paso a grandes monopolios transnacionales de la venta al detalle y  explotaciones mineras  multinacionales en todo el Territorio nacional. 


El cambio climático es una realidad y los desplazamientos de población son la principal consecuencia. Gobernantes colombianos han caído en la trampa de desplazar a sus propios habitantes para darle paso a nuevas hordas de migrantes víctimas del  calentamiento global.  Tenemos varios entes encargados del desplazamiento por vías administrativas para mimetizar los impactos. No hay expropiaciones explícitas pero si reglamentarias.

El plebiscito es un billete chimbo, el acuerdo de paz resultado de la refrendación, que tan  alardean los firmantes  para el caso de inversión para el campo; es falso. La reglamentación, la normatividad es para el campesino, comerciante y ONG’s de buen corazón promedio;  es incumplible. Inconsciente y conscientemente el pueblo lo sabe, por eso dijo que NO. 

¿De dónde sacará el gobierno los recursos para el pos-fracaso? Bueno, de donde pueda agarrar “del puro criollo”.
Estamos frente a una masiva migración colonialista, causada por el calentamiento global, que impulsó la llegada de toda la parafernalia europea que busca el abatimiento de la sociedad  colombiana y diseñó la transpolarización cultural. Seremos extranjeros en nuestra propia tierra.

Jorge Enrique Moncada Angel