El Refrán en la Punta de la Lengua

Había una vez un refrán en la punta de la lengua. La rabia, el desconsuelo y la impotencia al absurdo, marcaba su destino inexorable de fluir con contundente transferencia energética: es decir liberación.

El vector que portaba la tensión inducida por el negacionismo y revisionismo histórico, que se usa para borrar crímenes impresentables en la historia de Europa . Hizo tal esfuerzo al contener el refrán es su meditación. Que produjo un episodio de tos.

No hubo refrán, no sucedió la venganza lingüística. La calle plana se curvó.

Fue un sencillo silencio, sin solemnidad